lunes, 25 de febrero de 2008

NACE EL SAPO "SAPIENSO"

Ni bién apareció el "Hombre de Chapa" en la pantalla de televisión, me dí cuenta del fuerte impacto que estaba produciendo el superhéroe de metal y la forma en que posicionaba a la empresa de autopartes que había apostado a mi creación.
El mayor desafío de mi carrera estaba por venir y esto ocurrió cuando un día de 1986, el señor Segundo Fernández, quien en ese tiempo era subdirector de Canal 9 Telenueva, me hace saber que la directora de ese medio, la señora Diana Julio de Massot, quería tener una entrevista conmigo. Esta mítica mujer empresaria es protagonista de una rica trayectoria en el ámbito periodístico nacional, ya que desde muy temprana edad, tuvo a su cargo la responsabilidad de conducir los destinos de La Nueva Provincia, uno de los diarios más importantes de la Argentina. Por fin llegó el día de la entrevista con la señora Diana. La conversación fué muy breve. Creo que ella tenía una radiografía casi perfecta de mi personalidad y en pocas palabras me explicó lo que necesitaba con bastante urgencia. Su propósito era levantar al máximo la audiencia de Canal 9-Telenueva, y el motivo de mi presencia frente a la señora, consistía en crear algo que cumpla con este cometido. Le dije que en 48 horas le traería una propuesta. Aparentemente y por alguna extraña razón, la mayor compañía distribuidora de películas y series del país, no estaba abasteciendo a Canal 9 de material atractivo para el televidente. Esto no tenía nada que ver con el tema económico, ya que esa empresa siempre cumplió con todos los compromisos y exigencias legales sin excepción. En la ciudad había y hay 2 canales de aire y quien en aquella época ofrecía la programación más fuerte era canal 7, competencia del 9. Me despedí de la señora Diana y al salir del edificio (antes funcionaba en calle Sarmiento, frente a la Plaza Rivadavia) comencé a pensar en reflotar una interesante interacción gráfico-televisiva que ya había probado un par de años antes, en ese mismo canal y con una gran respuesta. El producto se llamó "TV Juegos". Ahora, y en base a esa experiencia, debía enriquecerla y encontrar una atracción, un personaje original (que no fuera un ser humano) y que oficiara como conductor de la idea.
Horacio "Cacho" Angelo, quien en ese tiempo, era el gerente de producción de Canal 9, me había mostrado en una oportunidad un video de Paul McCartney titulado We all stand together (Permanecemos Juntos), un genial dibujo animado donde aparecen sapos y ranitas que bailan al compás de esa maravillosa y dulce melodía. A partir de esas imágenes, surgió la idea de armar un sapo "títere" para que sea la figura vinculante entre el juego y los televidentes. A las pocas horas, Angelo, Elvira y , fuimos a ver a la señora Yolanda Iglesias, una buena amiga de nuestra familia, que tenía experiencia y muy buen gusto para la costura y vivía en Ingeniero White.
Casi una noche entera nos llevó dar con el modelo definitivo de quien no tardaría en convertirse en el "sapito" más popular y querido de la televisión Bahiense.
Habíamos dado con la forma, ahora nos faltaba lo más importante; El nombre. La intención era que este personaje premiara el conocimiento de los participantes y allí se me ocurrió bautizarlo "Sapienso", el "Sapo que sabe y piensa".
La señora Diana Julio de Massot, me dió su consentimiento y sin pérdida de tiempo comenzamos a producir la pieza televisiva. En el equipo de producción además de Angelo a cargo de la producción y dirección de cámaras, también estaba Mario Calderón, un excelente editor de video quien junto a un grupo de sonidistas, camarógrafos e iluminadores, puso su aporte profesional para lograr que "Sapienso", se convierta en un producto diferente a todo lo conocido y realizado con el máximo de calidad. A las pocas horas de aparecer en pantalla la criatura de "peluche" fué inmediatamente aceptada por televidentes de todas las edades, ya que el objetivo era captar la atención de los niños en edad escolar y también a su familia para que los ayuden a encontrar las respuestas.
"Sapienso" aparecía en la pantalla en cualquier momento de la programación. Cada micro duraba unos 2 minutos y en ellos formulaba una pregunta ilustrada o animada de interés general. Cada una de estas preguntas tenía un número y los televidentes participaban desde sus hogares respondiéndolas mediante la utilización de un elemento gráfico llamado "Video Tarjeta". En ella estaban impresos 12 espacios en blanco, debidamente numerados, donde con letra clara, el concursante debía escribir la respuesta correcta. Al pié de esta hoja, había un lugar que debía llenarse con los datos del participante. Cuando la "Video Tarjeta" era completada se depositaba en las grandes urnas habilitadas en el acceso de Canal 9.
Cada ciclo de preguntas y respuestas duraba unos 45 días. Las "Video Tarjetas" se entregaban gratuitamente en el acceso del canal o en distintos puntos de distribución. Durante los dos años que "Sapienso" estuvo en el aire, se recibían más de 100 mil "Video Tarjetas" por concurso.
La figura de "Sapienso" creció rapidamente y se convirtió en el sapito más famoso y querido por las familias de Bahía Blanca y su amplia zona de influencia. La "Sapimanía" imperaba en las denominadas "Casitas de Fiestas", donde las tortas de los cumpleañeros eran decoradas con sapitos de chocolate o azúcar, lo mismo sucedía con las tarjetas de invitación, los souvenirs y tapas de cuadernos o carpetas que exhibían coloridas ilustraciones del sapito y que realizaban los propios niños.

"EL HOMBRE DE CHAPA"

Siempre fuí un amante de los superhéroes, al extremo que poseo una abundante colección de comics nacionales e importados de todos los tiempos y géneros. Una gran parte de éste material gráfico está relacionado con personajes clásicos como Bátman, "El Hombre Araña" y Súperman, entre los más conocidos. Siempre pensé que en publicidad todo es posible si se logra diseñar una figura de fuerza, que se identifique con los beneficios que ofrece la empresa o producto a promocionar. Un dibujo llamativo si está bién logrado logra imponerse entre los consumidores y se transforma en una data gráfica (o logotipo) que se relaciona visualmente con la marca anunciante. Uno de mis mayores logros fué "El Hombre de Chapa", que durante 3 o 4 años y por su originalidad, se hizo muy popular en la televisión abierta de Bahía Blanca. Este superhéroe fué creado para un conocido comercio de autopartes de automóviles. En común acuerdo con los propietarios de esa empresa, decidimos armar una pieza televisiva diferente a las tradicionales. Esta promoción significaba un verdadero desafío ya que debía producir un comercial de bajo presupuesto que sin ser una animación tuviera bastante fuerza y movimiento. Algo similar a un cómic con relato en off y efectos especiales de audio. Cada video duraba unos 25 segundos y en el se mostraba a un hombre común que cuando veía un choque en la vía pública, instantáneamente pasaba de testigo a protagonista transformándose en "El Hombre de Chapa" . Con increíble velocidad, este personaje reparaba los vehículos colisionados dejándolos finalmente en impecable estado. La idea era obviamente un derivado de los superhéroes convencionales, con la diferencia que "El Hombre de Chapa" cuando entraba en acción no tenía un rostro definido. La única expresión estába en su boca y su misión era solucionar los problemas de vehículos que chocaban. A los pocos días de salir al aire, este novedoso comercial logró un éxito rotundo y se convirtió en el favorito de chicos y grandes. Cada pieza televisiva se realizaba con una serie de cartones pintados con acuarelas que eran grabados "cuadro a cuadro" en tomas de 1 a 2 segundos cada una utilizándo dos cámaras e iluminación de estudio. Posteriormente se editaban las secuencias en base al audio original.
El sonido que acompañaba tanto los comerciales de televisión como los de radio fué realizado por Esteban Olivio Quaglia, un excelente operador de LU3 RadioDel Sur, quién logró imprimir el clima y ritmo necesario que requería la propuesta. En nuestra casa de La Plata, guardo en mi estudio los más de 40 cartones originales del "Hombre de Chapa". Varios de estos cuadros los exhibí en distintas muestras de cómics a los que fuí invitado y curiosamente siguen siendo tan atractivos como en su época. Esto lo he comprobado cuando muchachos nostálgicos (Hoy hombres y radicados en otras ciudades) que alguna vez admiraron a esta figura cuando vivían en Bahía Blanca siendo niños, quisieron comprarme alguno de esos dibujos para tenerlos como un recuerdo de su infancia, algo que no haría de ninguna manera. En total se pusieron en el aire 3 comerciales diferentes del superhéroe de las autopartes.

sábado, 23 de febrero de 2008

El padre de Karina y yó en una tarde de terror.

Karina había sido internada en un centro de rehabilitación muy reconocido que se especializaba en tratamiento y recuperación de drogadictos. El lugar tenía probada fama de eficiencia profesional y funcionaba en una localidad de la Provincia de Buenos Aires. Sus padres iban a visitarla cada 15 días y cuando regresaban, siempre me llamában para hacerme saber como estaba la salud de su hija. En una de las últimas conversaciones teléfónicas, su padre me hizo saber que "Kari" había superado la etapa crítica y evolucionaba favorablemente. Por esta razón y debido a una promesa que había hecho a una vírgen cuyo santuario estaba en el balneario Monte Hermoso me pidió que lo acompañe hasta allí para agradecerle a la vírgen por la mejoría de "Kari". Gracias a Dios y los médicos, la jóven estaba saliendo del infierno de la droga. Quedámos en partir de Bahía a las 13 horas. Era un día de semana y el invierno estaba llegando a su fin, pero esa tarde además de hacer bastante frío, también llovía. El padre de Karina era un alto funcionario de una empresa del Estado y acordámos que pasaría a buscarme por mi casa. Apareció puntualmente con una camioneta del organismo para el cual trabajaba. Ibamos sentados en la parte trasera y quién conducía era un chofer muy simpático. El padre de Karina trataba de ser agradable, pero no le quedaba bien, tenía la típica personalidad del profesional (era ingeniero) directivo que tiene incorporada una máscara de "tipo duro", aunque creo que a esa altura de las circunstancias, se sentía muy mal por haber perdido el control de su jóven hija. Confieso que cuando lo ví por primera vez en aquella noche fatal, me pareció un verdadero tipo de mierda, pero a medida que lo fuí tratando, empecé a verlo como a una buena persona que estaba haciendo todo lo humanamente posible para recuperar a Karina. Estábamos saliendo de la ciudad, ya habíamos dejado atrás el cementerio local y nos disponíamos a ingresar en la ruta, cuando en una curva de la ruta y bajo la lluvia, vemos a una chica vestida con guardapolvo blanco y un portafolios en su mano derecha haciendo "dedo".El chofer nos miró por el espejo retrovisor como preguntando; ¿Que hacemos?. Yo me adelanté y en voz alta dije; "Creo que debemos parar, la pobre chica se está empapando". El padre de Karina estuvo de acuerdo. El vehículo se detuvo y la chica vino corriendo y se sentó en la parte delantera junto al chofer.
La lluvia se estaba intensificando y el cielo se había tornado gris oscuro. No había ninguna señal que indicara que esa tormenta se fuera a detener.
La chica a quien llamaré Alejandra era sumamente simpática y espontánea. Sus cabellos eran rubios y no aparentaba tener más de 25 años. Entusiasmada nos contaba detalles de su actividad como maestra, anécdotas breves, etc. En todo momento no dejaba de agradecer que nos hayamos detenido y la traslademos hacia Monte Hermoso, sitio hacia donde ella también se dirigía.
La charla de ese viaje breve se había hecho amena y en un momento le pregunto; ¿Alejandra vos vivís en Monte?. Nó, me responde, yo vivo y trabajo como maestra en Bahía, pero voy a Monte para "bañarme en el mar". En principio, creo que todos lo tomamos como una broma y seguimos hablando de temas varios, sin darle importancia a esa respuesta.
Cuando llegamos a la ciudad balnearia, el frío parecía haber aumentado debido a la cercanía del mar. Antes de despedirnos de Alejandra, el padre de Karina, nos invita a tomar un café en un bar aledaño a una estación de servicio.
Cuando estábamos en la mesa observo que Alejandra se había puesto tensa y denotaba cierta angustia. Durante el viaje no había parado de hablar y reir, pero ni bien entramos en ese bar, parecía haberse transformado. Sus ojos grandes y celestes parecían estar al borde del llanto. Para romper el "hielo", le dije; ¿Así que venís a bañarte?, linda tarde elegiste para meterte en el agua. La joven maestra apenas me escuchó. Tenía la mirada perdida y con voz débil, me responde; "No importa, igual me voy a bañar, el mar me está esperando".
El padre de Karina y el chofer escucharon esto último con real preocupación y cuando la chica se levantó para dirigirse al baño, tomé su portafolios, lo abrí y ví que entre otras cosas, también llevaba dos cajas con ansiolíticos de una conocida marca. El padre de Karina y su chofer me miraban sin entender nada. "Creo que estamos ante un problema serio, les dije. Esta chica está medicada y no la veo bien, algo le pasa. Si hace falta, dénme una mano para evitar una tragedia".
Quien más se comprometió fué el chofer. El padre de Karina se había quedado en silencio y se limitó a "tamborillear" nerviosamente sus dedos sobre la mesa.
Alejandra salió del baño y se sentó nuevamente con nosotros. La miré y le pregunté; ¿Que te está pasando? Decíme la verdad, vos viniste aquí con una idea rara, nó? La chica comenzó a llorar desconsolada y entre lágrimas, nos comenta que dos días atrás había sepultado a su abuelo, que era la única persona que amaba en esta vida y no podía aceptar que ya no estuviera más a su lado.
Esta vez mi pregunta fué más directa; ¿Y por eso decidiste suicidarte?. Alejandra no paraba de llorar. Tomé nuevamente su portafolios, saqué una de las pastillas tranquilizantes, le alcancé un vaso con agua y le dije; "Tomála por favor y si intentás ir hacia el mar te lo vamos a impedir por la fuerza. Vos te volvés con nosotros." Después de varios minutos, la chica comenzó a calmarse. Le propuse al padre de Karina dejar la promesa a la vírgen para otro momento y trasladar sin pérdida de tiempo a Alejandra a una clínica de Bahía y avisarle a sus parientes cercanos. En el viaje de regreso, Alejandra se había dormido profundamente. Al parecer, el medicamento había hecho efecto. Yo conocía a los responsables de una clínica siquiátrica que estaba ubicada a unas pocas cuadras del centro de Bahía. Le expusimos la situación al médico de guardia y llamé a una tía que Alejandra había mencionado en dos o tres oportunidades y cuyo teléfono saqué de su agenda personal. La lluvia se había detenido. La tía de la jóven maestra llegó rápidamente y se hizo cargo de la situación. El padre de Karina, su chofer y yó, nos quedamos en la clínica hasta cerca de las 22 horas. Esa tarde habíamos sido protagonistas de un episodio poco común y por alguna razón, Dios y el destino nos habían puesto en el camino de Alejandra para impedir su suicidio, algo similar a lo que me había tocado vivir cuando junto a "Cholo Sárden", Figueroa y la gente del Hospital Municipal pudimos ayudar a Karina.
Alejandra estuvo internada en esa clínica unos dos meses y fué tratada por un cuadro de depresión. Un día a la semana, iba a visitarla. Charlábamos en el patio cubierto sobre dibujo, pintura y poesías. Siempre le llevaba algún libro y guardo una biblia que me regaló con una hermosa dedicatoria. No supe más nada de Alejandra. La última comunicación con ella fué telefónica, estaba viviendo con su tía y gracias a Dios, ya había salido de su crísis.
A Karina la volví a ver años más tarde cuando yo vivía en Mar del Plata. Fué un encuentro casual en la Avenida Colón. Ella iba acompañada por sus padres, me comentó que estaba trabajando en una conocida cadena de hamburguesas. Tenía muy buen aspecto y se sentía muy contenta de vivir en "La Feliz".
Finalmente, confieso que jamás perderé a mi niño interior, porque me ayuda a aguantar las hipocresías y mentiras inconducentes de políticos o dirigentes supuestamente serios. Yo solo les creo a los superhéroes cómo "El HombreAraña", "Bátman","Súperman" y tantos otros que conviven conmigo en sus distintas formas. "Todos tenemos un superhéroe en nuestro interior. eso nos ayuda a ser mejores personas y pasar por la vida dignamente para finalmente morir con honor".

jueves, 21 de febrero de 2008

Karina y una Noche de Tormenta y Terror.

Ya estábamos en democracia. La reciente Guerra de Malvinas, aún permanecía tan fresca y caliente como la sangre allí derramada. Solo se pensaba en la derrota. Y como "habíamos perdido", de eso...No se hablaba.
Los miles que llegaron de las islas fueron obligados a entrar de noche, "por la puerta trasera" y con verguenza, algo propio de un país poco y nada patriota que creyó que aquello fué un partido de fútbol entre Argentina e Inglaterra. Concretamente no hubo desfile ni recepción ni banderas ni bandas tocando para los que habían puesto los "huevos" en el aire, la tierra y el mar. Malvinas es una de las tantas asignaturas pendientes que le debemos a los que murieron, a los mutilados, a los que regresaron con el alma herida y se mordieron los labios hasta hacerlos sangrar cuando una mayoría de comadrejas de retaguardia los llamó "Loquitos de la guerra". Seguí haciendo radio y comencé a crear para pocos y muy buenos anunciantes desde un pequeño estudio que aún hoy y gracias a Dios, sigue impregnado de energía y espíritus de luz que me envían cada noche señales creativas. Un viernes a la noche de frío y lluvia, termino mi programa que iba de 22 a 24 hs y salgo de LU3 Radio del Sur rumbo a mi casa. Frente a "Brancaleone", (Alsina al 300), noto un movimiento extraño. "Cholo" Sárden, el responsable de la seguridad de "Cripy", junto a un muchacho alto y fornido cuyo apellido no recuerdo, estaban corriendo por la calle a una chica vestida con ropa de verano y descalza. Detuve el auto y le pregunté a "Cholo" que pasaba. Creo que se tomó todo, me responde "Cholo" y no la podemos agarrar. La jovencita entra velozmente en "Brancaleone" y se mezcla entre la multitud que colmaba el boliche. "Cholo" me pide que le dé una mano y junto a Ernesto Figueroa, uno de los dueños del lugar y amigo mío, comenzamos a buscarla. La chica se había escondido tras uno de los sillones y al verse descubierta intenta escapar. Gritaba desaforadamente y nos insultaba mientras tiraba puntapiés, puñetazos y lo que sea para evitar ser atrapada. Por aquellos años, los efectos que produce la droga no eran muy difundidos, pero la alteración de la muchacha no parecía indicar que fuera por efecto del alcohol.
Finalmente, entre 4 o 5 personas y con mucho esfuerzo, la pudimos introducir en mi auto y rápidamente la llevamos a la guardia del Hospital Municipal. La doctora que estaba de turno determinó no aplicarle ningún sedante dado el cuadro de excitación que presentaba la chica, ya que esto podría producirle un shock.
El espectáculo daba escalofríos. Los que estábamos allí presentes no podíamos creer lo que le estaba pasando a esa chiquilla que aparentaba unos 15 años de edad.
Con buen criterio, la doctora recomendó atarla a la camilla hasta que se canse de gritar y moverse descontroladamente.
Cuando se vió amarrada, la fuerza de la jóven pareció potenciarse, pero al cabo de una hora comenzó a respirar con normalidad y sus pulsaciones iban bajando.
Me llamó la atención que tuviera sus dos brazos llenos de señales de pinchazos. A eso de las 3 de la madrugada, la chica pidió un cigarrillo. Necesitábamos saber cómo se llamaba y donde vivía para avisarle a sus padres lo que estaba pasando.
A esa hora en el hospital, solo habíamos quedado el muchacho alto y fornido que nos ayudó a trasladarla (lamentablemente no recuerdo su nombre)y yó. Con permiso de la médico de guardia desatamos a la jóven e intentábamos de todas las formas posibles que nos dé su nombre, apellido y dirección. Nos mentía constantemente dándonos nombres ficticios, se reía, lloraba. Yo le preguntaba quien le suministraba la droga y allí parecía volver a la realidad. Nos miraba fijamente y pronunciaba el nombre de Sergio, "Sí, Sergio el que me dá las bolsitas de residuos para vender".
Finalmente decidí seguir el último dato; "Me llamo Karina, vivo en calle XXX al 700". Hacia allá fuí. Era aproximadamente las 4 de la madrugada y llovía con más intensidad. Como no tenía la dirección exacta, comencé a tocar timbre en todas las casas existentes a la altura del 700.
Después de recibír una andanada de insultos de todo tipo, finalmente dí con la casa de Karina. Era una vivienda importante, y quien me atendió fué su propio padre. Le comuniqué que su hija estaba internada en el Hospital Municipal. El hombre me miró con cierta preocupación y me dijo; Gracias, váyase a descansar, ya hizo demasiado. Para no perder tiempo, insistí en llevarlo con mi auto que estaba en marcha, pero no aceptó y yá algo fastidiado me respondió; "No se haga problemas, yo me encargo". Pensé; ¡Que tipo de mierda, es su propia hija! Con la penosa imágen de la chica y sus brazos sembrados de inequívocas señales de pinchazos de droga inyectable, volví al hospital. Cuando doblo en calle Estomba, veo al muchacho alto y dos enfermeros con sus uniformes blancos persiguiendo bajo la lluvia a Karina, que semi desnuda, intentaba escapar del nosocomio.
Nuevamente fué atrapada y esta vez, la doctora de guardia se aseguró de amarrarla debidamente a la camilla.
A eso de las 5 de la madrugada regresé por fin a mi casa. Ese mismo día a las 17 horas, recibí un llamado del padre de Karina, donde agradecía mi actitud y me invitaba a tomar un café en su casa. Cuando concurrí, charlando con él y su esposa sobre la situación de su hija, me hacen saber que habían decidido internarla en un geriátrico (?). Disculpenmé les dije, pero ese no es el lugar indicado para casos de drogadicción, Karina no va a resistir la abstinencia y puede hacer un desastre.
Fué en vano hacerles tratar de entender la gravedad del caso. Otra vez me fuí con una gran sensación de impotencia y tristeza, pero...Ellos eran sus padres y yó, un comedido o mejor dicho un "pelotudo".
24 horas después de aquella conversación, el padre de Karina me llama nuevamente y me dice; "Usted tenía razón, Pipo. Me acaban de avisar del geriátrico que "Kari" rompió un costoso vitraux y utilizando una botella de alcohol provocó un importante incendio en una de las salas".
¿Y ella está bien?, le pregunté. "Sí, por suerte no le pasó nada, pero los dueños del lugar me pidieron que pague el costo de los daños y la saque de allí cuanto antes".
Gracias a unos contactos con el Municipio, logré que la lleven en una ambulancia a un centro especializado de rehabilitación. El traslado y la larga internación de Karina fueron totalmente gratuitos. El gobierno Provincial se hizo cargo del tratamiento. Con el padre de "Kari", volvería a encontrarme en poco tiempo.

martes, 19 de febrero de 2008

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lunes, 18 de febrero de 2008

"Milagros de Radio" 2

después de la campaña de "Naty" Petrosino a LU3 Radio del Sur, fueron llegando otras. Todas las realizadas fueron de exitosos resultados, hasta que una de las últimas experiencias me obligó a suspender ese tipo de acciones solidarias. Esta vez, los que llegaron a la emisora y pocos minutos antes de comenzar mi programa de los sábados, fueron los integrantes de una familia humilde a los que un incendio les había destruído totalmente su vivienda. Las llamas se propagaron tan rapidamente que no les quedó absolutamente nada. Estaban realmente en la calle. Era un matrimonio y sus 5 hijos. Sin dudarlo, comencé a pedir ayuda al aire para las víctimas de este accidente. Una vez más la audiencia comenzó a responder espontáneamente. A los 30 minutos de iniciado el programa, ya había donaciones de todo tipo. Materiales de construcción, muebles, electrodomésticos usados en buen estado, colchones, sábanas, frazadas, alimentos no peredeceros, etc.
Ya sobre el final, aparece en el estudio un muchacho de unos 35 años, impecablemente vestido que estaba acompañado por una hermosa y elegante chica rubia. Sin decir una palabra, el visitante depositó sobre la mesa de transmisión un manojo de llaves.
Ibamos en vivo y le pregunté que éra eso y con tono muy seguro me responde; Yo dono una casa para esta pobre gente, y estas son las llaves. Que vayan cuando quieran, es una casa grande, muy cómoda. Todos los que estábamos en el estudio enmudecimos. Lo que estábamos presenciando nos había superado, no lo podíamos creer. A los pocos segundos, y más repuesto le digo; ¿Que lo ha llevado a usted a tomar la decisión tan generosa y poco común de donar una casa a esta familia? El jóven me mira y con gran tranquilidad me dice; "Porque tengo muchas casas y nada me cuesta donar una de ellas a este gente que no tiene nada".
Quedámos en ultimar detalles sobre esta donación fuera de serie y acordamos también, que la familia afectada llevara esa misma noche, con un "flete" a cargo de la emisora todo lo que habían recibido a la vivienda que les habían regalado.
El matrimonio y los 5 chicos que hasta hacía menos de 3 horas estában en la indigencia absoluta, ahora lo tenían todo. Incluso una casa propia. No podían contener su emoción. se abrazaban a mí, al joven , a su novia, a la gente de producción y no paraban de llorar y reir de felicidad.
Cuando cerramos el programa, Oscar Coleffi el director de la radio, que había permanecido en el estudio hasta último momento, nos invitó a tomar un café y me fuí a descansar con la satisfacción de haber cumplido un nuevo y extraordinario "Milagro de Radio" .Cuando llegué a casa, no quise cenar. Me sentía "felizmente" agotado y me dormí en seguida. A eso de las 6 de la mañana suena el teléfono. Esto me sobresaltó y cuando atiendo medio dormido aún, del otro lado una voz parca me dice; ¿Hablo con el señor Pipo Palacios?. Sí,con él está hablando. Mire, yo soy el abogado que representa a la familia xxx y nos hemos enterado que uno de los hijos , el señor xxx, regaló en su programa una casa a gente carenciada.
Sí, así es, le respondo pensando que me hablaría de detalles legales de la donación. El abogado, esta vez con tono más enérgico me dice: Ese muchacho estaba internado en una clinica siquiátrica y escapó hace dos días. Está declarado inimputable y todo lo que ceda no tiene ningún valor legal. Lo que le pido a usted es que haga desalojar la casa a esa familia antes de las 8 de la mañana, caso contrario, señor Palacios, tendré que hacerlo con ayuda de la fuerza policial".
Me cambié rápidamente, tomé mi auto y "volé" hacia la vivienda que ya estaba ocupada por el matrimonio y sus 5 hijos. Cuando llegué los encontré limpiando el jardín del acceso. Se pusieron felices de verme y me invitaron a entrar para mostrarme la propiedad. Dos de los hijos estaban cortando el césped del amplio patio trasero y el resto, acomodaba prolijamente junto a un tío, las cajas de alimentos, la ropa y todo lo que habían recibido en carácter de donativos.
Mate en mano, el jefe de familia me pregunta; ¿que lo trae tan temprano por acá, señor Pipo? Vea,le digo, hay un problema, el muchacho que les dió la casa está enfermo, muy enfermo. El hombre me mira preocupado y me dice; ¿Qué?, ¿le pasó algo malo a ese buen hombre?. "Es difícil de explicar, pero lo cierto es que tiene problemas mentales. Mire, ¿vé esas cajas de medicamentos que están sobre la mesa de luz?" Sí, hay muchos remedios, responde el hombre. Bueno, estos son medicamentos específicos para problemas mentales y el dueño de esta casa, no es el dueño o mejor dicho era, porque su familia y la ley lo han declarado insano. Eso quiere decir que lo que él quiso hacer de muy buena fé al regalarles esta propiedad no tiene valor.
Se produjo un silencio interminable. El hombre, la mujer y algunos de sus hijos me miraban absortos, sin dar crédito a mis palabras.
Con dificultad, seguí explicándoles que había que desalojar la casa antes de las 8, porque a esa hora llegaría el abogado y la policía.
Durante varios minutos se mezcló la confusión con la bronca y la impotencia, pero finalmente accedieron a irse. La condición que pusieron era que se les consiga un terreno en cualquier sector de la ciudad, para construir su nueva casa. Por suerte, a través de una llamada telefónica y mediante un contacto en bienestar social, pude lograr que la Municipalidad, finalmente les entregue un terreno.
Era una mañana luminosa y cálida de primavera. Una empresa de transportes envió desinteresadamente un camión donde la familia cargó la importante cantidad de donativos que tenían y en ese mismo vehículo partieron resignadamente.
Por suerte, todo había sido muy rápido y las cosas no pasaron a mayores. Le comuniqué al abogado del jóven inimputable que la casa estaba desalojada y me sentí mal, muy mal. Creo que ese domingo dormí toda la tarde. Semanas después me enteré que esa familia ya estaba terminando de construir su nueva vivienda propia y que el jóven insano, había retornado a la clínica siquiátrica por sus propios medios.
Me pregunté muchas veces; ¿Que es locura y que és cordura?. Hay mucha gente que se pasa la mayor parte de su vida acopiando bienes materiales en forma compulsiva. Y esto es también una forma de enfermedad, porque definitivamente todo lo que acumularon deberán dejarlo inexorablemente en este mundo y habrán perdido muchos años útiles acopiando lo que jamás disfrutarían o compartirían con nadie.
Y vaya a saber uno, porqué razón sicológica ese muchacho "loco" o insano, tuvo tamaño gesto de generosidad extrema. Años después, me enteré que el resto de la familia, supuestamente normal y muy unida, del joven inimputable se había enemistado, desintegrado y entrado en litigios legales a la hora de repartir bienes cuando fallecieron sus padres.

viernes, 15 de febrero de 2008

"Milagros de Radio" 1

Siempre consideré a la radio como a uno de esos amores a los que uno puede volver una y otra vez sin dar explicaciones porqué se fué alguna vez. Por alguna razón inexplicable, siempre sentí que ese medio mágico siempre estuvo allí esperándome para iniciar algo nuevo. Con el tiempo, me daría cuenta que no existen emisoras buenas y malas, grandes o pequeñas. El oyente que es quien definitivamente acepta o nó lo que le estás entregando en tu espacio. Si el contenido que le das es sincero y le ponés toda tu pasión, con seguridad se convertirá en un seguidor incondicional. Presentar música, era algo que me había cansado. Ser la voz eufórica de los "MH Positivos" era una tarea que venía haciendo sistemáticamente desde hacía muchos años y que a mi entender ya había cumplido su ciclo. Quería hacer algo distinto, más jugado, menos estructurado y por sobre todas, ser yó mismo e interactuar con el público. Por la misma época de "Cripy", Oscar Coleffi, un destacado relator deportivo y buen amigo mío, me ofrece integrarme a LU3 Radio del Sur, ya que había sido designado gerente general de ese medio. Coleffi tenía mucha experiencia en comercialización publicitaria y además de ser una gran persona, también tenía la virtud de innovar. Nos pusimos de acuerdo y me confió la conducción de un programa sabatino con una duración de 3 horas. En ese espacio contaría con apoyo de producción en piso y esto significaba una gran ayuda a la hora de ofrecer diversas motivaciones o temas que pudieran provocar la ansiada comunicación en directo utilizando la vía telefónica. Una tarde,antes de comenzar el programa, la señora "Naty" Petrosino, que por entonces comenzaba a poner los primeros cimientos de una extraordinaria obra llamada "Hogar del Peregrino",se presentó imprevistamente en el estudio. Estaba vestida de blanco y me comentó que necesitaba materiales de construcción, algún lavarropas usado y cocinas para el hogar que se estaba iniciando. Le dije que podíamos hacer una campaña improvisada y pedir esos elementos al aire. Yo conocía a "Naty" quien hasta hacía poco tiempo, además de ser una de las mujeres más hermosas de Bahía, también disfrutaba de un buen pasar económico y vivía rodeada de comodidades junto a su familia en una amplia casa del Barrio Palihue. Un sector residencial donde habita gente de buen pasar económico. "Naty",aseguró que había tenido una señal de Cristo y a partir de ese llamado, cambió totalmente su vida de mujer burguesa , dejó su casa de Palihue y se dedicó decididamente a ayudar a la gente humilde de la ciudad y alrededores. "Naty" Estaba construyendo el hogar con sus propias manos, escasos recursos y la ayuda de unos pocos y fieles colaboradores. En verdad, la mayoría de los ciudadanos de Bahía, no creían en esa repentina transformación de aquella mujer a la que consideraban una mística o simuladora que buscaba llamar la atención a toda costa. Recuerdo que ella estaba sola y se había sentado frente a mí. Antes de ir al aire, le dije; "Naty", ¿te parece que tendremos respuesta?, mirá que yo hace años que no hago una campaña por radio. Me miró con sus ojos bellos ojos celestes llenos de paz y con voz muy calma me respondió; "Quedáte tranquilo Pipo, el señor vá a hacer el milagro". A partir de estas palabras de "Naty", los teléfonos comenzaron a sonar sin cesar. "Naty" sonreía, luego cerraba los ojos y movía los labios. Supuse que estaba rezando en silencio. Ante la avalancha de donaciones, tuve que extender más tiempo el programa y gracias a Dios, aquel sueño de "Naty", comenzaba a hacerse realidad. El "Hogar del Peregrino", recibió todo lo que en ese momento necesitaba y mucho más. Tiempo después aquella mujer duramente criticada en sus comienzos, con gran sacrificio y constancia logró edificar un gran predio donde llegaría a darle de comer a más de 5000 personas por día. A los pocos días de aquella exitosa campaña, la fuí a visitar. La encontré arrodillada, manchada con restos de materiales y haciendo ella misma un piso de cemento alisado. Sus manos que alguna vez, al igual que su piel habían conocido los cuidados de los mejores salones de cosmética integral, ahora exhibían las crudas huellas del trabajo duro. Su rostro sin maquillaje no denotaba cansancio alguno. La ví feliz y entusiasmada. Me mostraba los sectores que estaba edificando para albergar, alimentar y atender a los desvalidos y con alegría me iba comentando sobre las futuras ampliaciones que tenía proyectadas.
Después de aquel "Milagro de Radio", no volví a ver a "Naty". Ya estando fuera de Bahía y viviendo en Mar del Plata, me iba enterando que "El Hogar del Peregrino" crecía cada vez más y contaba con ayuda de empresas, el municipio y con muchos ciudadanos voluntarios que destinaban parte de su tiempo a colaborar con la noble causa de "Naty". Luego de aquella edificante experiencia, vinieron hacia mí nuevos "Milagros radiales" que además de infundirme fuerza espiritual, me posibilitaban una nueva actitud ante la vida. Comencé entonces a tratar de ser más solidario, desprenderme de mis egoísmos y luchar para dejar una huella de hechos edificantes y saludables en mi tránsito breve e incierto por este plano terrenal. Recién a finales del 2007 y por pura casualidad, volvímos a encontrarnos con "Naty". Habían pasado casi 25 años de aquello, y fué una gran alegría para ambos recordar ese momento maravilloso e inolvidable que alguna vez habíamos protagonizado. Actualmente "Naty" Petrosino está llevando a cabo su misión en el norte Argentino.