martes, 15 de julio de 2008

Ricardo "Pierino" Galluchi y su locura genial.

Ricardo Alfredo Galluchi nació en la República de Villa Mitre y aún tiene su casa en el "Barrio Obrero" el sitio favorito donde cada vez que llega a la argentina, disfruta junto a Nilda, su madre, del amplio patio de la vivienda más el cariño de sus amigos y vecinos de toda la vida. Desde chico le dicen "Pierino" y lo conocí cuando él apenas tenía 20 años. En ese tiempo, yo estaba buscando un dibujante audaz y diferente para mi agencia de publicidad cuando "Carlitos" Gómez me comentó que conocía a un muchacho que dibujaba muy bién, le pedí que lo mande a la oficina para conocerlo y ver que hacía. Una mañana apareció "Pierino" quién se encontraba trabajándo como administrativo de una empresa de sanitarios, aunque me confesó que ésto no era lo que le gustaba y que quería vivir del dibujo. De entrada me pareció un chico normal, simple y hasta tímido, pero no dudé en pedirle que ilustre un aviso para Línea "C" , una importante compañía naviera que se destacaba por la calidad de sus barcos e itinerarios hacia el Caribe y Europa, principalmente. Cuando ví el dibujo que había hecho "Pierino", me dí cuenta que estaba más loco que yó, el barco a publicitar estaba lleno de animales de todo tipo y el casco tenía remiendos de proa a popa, un delirio total que no coincidía con el nivel de mi cliente, pero aquello era diferente, rompía todas las estructuras y valía la pena jugarse por la obra de mi flamante jefe de arte, que en realidad era jefe de sí mismo, porque no había otro.
El aviso fué aceptado y salió publicado durante mucho tiempo en diarios y afiches. A partir de aquello, le dí a "Pierino" libertad absoluta en sus "descabelladas" creaciones y cada una de las campañas que él ilustraba eran un éxito. Mis oficinas estában en Galerías Plaza de Bahía Blanca y eran lo suficientemente grandes como para que "Pierino" tenga su sala de arte acondicionada como más le plazca. Recuerdo que a los pocos días, muy entusiasmado me mostró cómo había decorado su sector y grande fué mi sorpresa cuando ví que todas las paredes e inclusive el techo, tenían pintadas huellas de piés humanos. ¿Cómo lo hiciste? le pregunté. Fácil, compré pintura, la mezclé y puse los piés en el balde, después armé un andamio y las estampé en el cielorraso, me respondió. En otra oportunidad compró un Citröen usado en muy buen estado que se transformó en el auto más visto de la ciudad, ya que con aerógrafo y pinceles pintó sobre la carrocería y con gran calidad artística escenas de desnudos que provocaban la admiración de los transeúntes y conductores que veían el llamativo e insólito Citröen de "Pierino", que a poco de estar en la agencia junto a Nelly, Elvira, Nestor Matoso, Carlos Méndez y Marcelo Montenegro demostraba a diario su gran sentido del humor y una audacia sin límites, ya que al igual que yó no soportaba las formalidades o los personajes "grises", término con el que definíamos a la gente "pacata" con cara de culo y sin emociones que solo se preocupaba por aparentar lo que no era. De ese tipo de personas solíamos burlarnos alevosamente sin que se dieran cuenta y en algunas ocasiones sus caricaturas llegaban
a aparecer en nuestros avisos o publicaciones. Cuando iniciamos la producción integral de "El Club del Principito" , un exitoso programa infantíl que durante 5 años consecutivos se emitió de lunes a viernes por LU2 Radio Bahía Blanca en el horario de 17,30 a 18,00 horas con la conducción de María Palma Nazzaro, se me ocurrió pedirle a "Pierino" que interprete a los villanos de la miniserie de aventuras incluída en ese envío con relatos de Nestor Matoso. También en este campo su actuación radiofónica fué una verdadera revelación. Eran los años oscuros del llamado "proceso", "Pierino" además de usar barba, pelo largo y parecerse al Che Guevara, también actuaba y pensaba distinto algo que seguramente podría llegar a traerle problemas como le sucedió a tantos chicos idealistas que tenían su misma edad. Fué entonces que decidió irse a España, posiblemente buscando los aires de libertad que su alma le estába exigiéndo. Con gran tristeza lo acompañamos a la terminal de micros, solo llevaba una bolsita de nylon como único equipaje y desde esa noche que lo vimos partir lleva más de 30 años viviendo en Barcelona, ciudad donde aún reside y que en los tiempos de su "exilio" voluntario le abrió las puertas de par en par, brindándole en pocos meses la posibilidad de convertirse en dibujante estrella de la antológica revista "El Papus", la más vendida de España. Movido por la nostalgia no tardó demasiado en "gastar" su traste en los aviones porque tiene un verdadero record de viajes a la Argentina y cada vez que recala por aquí, el tiempo parece haberse detenido porque al encontrarnos se suceden nuevas y delirantes historias que hacen más fuerte la amistad que nos une.
Hay cientos de anécdotas y ocurrencias del talentoso "Pierino" quién sigue haciendo humor ilustrado de actualidad para diarios españoles, pintando cuadros y bebiéndose la vida segundo a segundo con la sabia intención de no dejar una sola gota dentro de su copa existencial.
Muchas de sus aventuras no se pueden publicar aquí, merecen un libro especial y si éste se llega a editar, seguramente será un best seller. Cada vez que él regresaba, a la ciudad yo lo estaba esperando con alguna oferta de trabajo, hace poco encontré un video Umatic donde vestido con ridículo uniforme napoleónico, protagoniza un aviso televisivo de mucho impacto que fué grabado para Casa "Locos" donde aparece promocionando ofertas. En otra ocasión, Dardo Scagnetti, conocido comerciante especializado en venta de instrumentos musicales y discos, estaba a punto de inaugurar un gigantesco local de calle O´Higgins al que llamó "La Disquería de Bartolo" encargándome la publicidad integral del negocio, misión que sin dudar le confié a "Pierino" quién en ese momento se encontraba de visita en Bahía. En menos de una semana diseñó la imágen de "Bartolo" y armó un títere de la misma para utilizarlo en los avisos de TV.
También le pedí que confeccione con urgencia una careta del personaje para ser utilizada en simultáneo con el lanzamiento de la campaña en los medios, por un promotor disfrazado de "Bartolo". Algo falló en la fórmula del material utilizado para esta máscara de gran tamaño que "Pierino" realizó con perfección artesanal. Era un día sábado y estaba lloviendo, todo estaba preparado para iniciar la promoción en vía pública. El propietario de la empresa, el gerente y un muchacho ataviado como "Bartolo" que había sido contratado para distribuir en la vía pública un original comic con la historia de la disquería, ofertas, etc, nos estaban esperándo. A eso de las 10 de la mañana, llegamos con "Pierino" a las oficinas del negocio para entregar la careta y tanto a él como a mí, nos pareció que ésta pesaba demasiado para ser de papel maché. "Ché, esto parece una escafandra de buzo, le dije", me miró seriamente, pero presentí su risa oculta cuando me dijo: "Parece que se me fué la mano con el yeso, ¿nó?".
El problema surgió cuando entre tres, intentámos colocarle la careta al delgado promotor que debía llevarla puesta y caminar al menos dos horas por las calles céntricas. Ya con la máscara a cuestas, el jóven comenzó a caminar, pero a los pocos metros se apoyó contra una pared de calle Saavedra y ya no pudo continuar. Evidentemente el peso era demasiado grande. Una semana antes de su regreso a España, ayudado por un motor y cables, "Pierino" creó un ingenioso y llamativo muñeco "Bartolo" del tamaño de una persona que bailaba frenéticamente y sin parar, al compás de música movida, los movimientos eran casi perfectos y se instaló en la vidriera de la disquería. La noche de la presentación, entre la multitud de gente entusiasmada que veía moverse a "Bartolo", se encontraba Alfredo el padre de "Pierino" quién en un momento dado me mira con cara de enojo y me dice: "Pipo, ese muñeco tiene puesto mi traje de casamiento, huy mirá, también mis zapatos nuevos, este Pierino es un caradura". Un par de años más tarde, "Pierino" estaba otra vez de visita y le propongo hacer el papel de un superhéroe llamado "Manolo Maravilla", como de costumbre me dice que sí, aunque los dos sabíamos que estábamos ante otro delirio que nos haría reír a mares.
Yo estaba produciendo "El Sapo Sapienso", el recordado personaje televisivo infantil que se emitía Canal 9 - Telenueva y me pareció una buena idea integrar las aventuras de "Manolo Maravilla" en ese envío. La gerencia del canal aprobó la propuesta y de inmediato Horacio Angelo y un equipo de técnicos del canal se pusieron a trabajar en la producción que consistía en grabar los exteriores de "Manolo", quién ya tenía su propia canción interpretada por Rulo Delgado y debía aparecer volando con la ayuda de un enorme globo que se llenó con un gas especial. Las tomas llevaron varios días y en estudios se hizo un arnés y colgado del techo se ubicó a "Pierino" vestido con el bizarro uniforme del superhéroe. Con la utilización de un ventilador de grandes dimensiones se lograba el efecto viento de su supuesto vuelo moviéndo su capa, cabello, etc.
Esas tomas de estudio fueron insertadas mediante el sistema "croma" a imágenes aéreas reales que con la edición terminada, daba toda la sensación de un vuelo casi verdadero sobre la ciudad. "Manolo Maravilla" fué anunciado con anticipación con la finalidad de crear expectativa entre los chicos y cuando finalmente "Pierino" hizo su aparición en el estudio colmado de niños en edad escolar se había olvidado la letra, improvisó su parte saliendo airoso una vez más recibiendo aplausos y una fuerte ovación de los pequeños.
¡Sos un boludo atómico, te olvidaste la letra!,le dije. "¿Sabés que pasó loco?, fuí al bar de Olimpo y sin querer, me tomé una ginebrita que me mareó un poquito", me respondió matándose de risa como un niño travieso.
En esa misma época, junto a Gustavo Lobo, un destacado fotógrafo hicimos "Bronceado", revista que yo dirigía y cuyas imágenes fotográficas de los veraneantes, estaban acompañadas por dibujos humorísticos que "Pierino" trucaba con gran acierto en cada secuencia.
Cuando me radiqué en Mar del Plata durante casi 16 años, nos seguimos viendo allá, siempre sumándo anécdotas y disfrutándo de nuestros encuentros.
Recientemente, cuando con Virginia comenzámos "Palacios en el Aire" en el trasnoche de LU2AM 840, le pedí que interprete a "Alfredo Alegre", un romántico español y "El Hombre Radar", este último personaje era un desocupado que ante la falta de radares, estaba en la pista de Ezeiza y que ayudado por la intuición, una linterna, un casco con baliza y un teléfono celular hacía todo lo posible para que los aviones puedan aterrizar sin inconvenientes.
Talentoso para escribir, pintar y dibujar, "Pierino" es un ser humano dotado de altísima sensibilidad y humor increíble a quién siempre estoy esperando para continuar riéndonos de los "grises", los supuestamente "correctos" y aquellos que alguna una vez Armando Bó definió como Palumbas. ¿Que es un Palumba?; "Son los que nunca hicieron nada, solo criticaron, no tienen historia y pasaron de largo por su vida directamente desde la vagina de su madre a la tumba". Amante de la libertad, sanamente loco, delirante, desopilante, impredecible, audaz, genial y por sobre todo, muy buena persona, así es Ricardo "Pierino" Galluchi, uno de los mejores amigos que la vida me ha regalado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es Gallucci, my friend.
Recuerdos para todos,

Dácil

Anónimo dijo...

MI MUY QUERIDO AMIGO PATITO: DESDE RIO GALLEGOS, (GALLEGOS, QUE CONTRADICCION, JAJAJ, Y VOS ESTAS EN GALLEGOS, O CON LOS GALLEGOS), BUENO COMO SEA, SE QUE EN ESTOS AÑOS NOS HEMOS ESTADO DESENCONTRANDO, COMO LA ULTIMA VES QUE ESTUBISTE EN NUESTRA POPULOSA REPUBLICA DE VILLA MITRE, CUANDO VOS FUISTE HACE COSA DE 2-3 AÑOS, POR UNOS DIAS. NO IMPORTA. SE QUE TENGO MUY BUENOS RECUERDOS TUYOS, COMO LO DEMUESTRAN MIS DIBUJOS DE 11 AÑOS, CUANDO E AFEITE POR PRIMERA VES, JAJAJA,. BESOS Y ABRAZOS. MI MAIL:
almadajorge70@hotmail.com
BESOS Y ABRAZOS
UN VILLAMITRENSE
JORGE ALMADA